A las gentes de bien

Publicado en l’Ére Nouvelle, en septiembre de 1848 Al día siguiente de las jornadas de junio, cuando las ruinas del cercado de Saint-Lazare y de la Bastilla todavía echaban humo, “L’Ère Nouvelle”, que una popularidad inesperada difundía por los barrios de París, aprovechaba la ocasión para dirigirse a los insurgentes desarmados, con un lenguaje sin pelos en la lengua, pero que tampoco les irritaba, y para enseñarles a que, en adelante, conocieran mejor a los grandes culpables que les habían engañado. La gente de bien alababa la firmeza de nuestras palabras, nos hizo el honor de encontrar en ellas cierta calidez de corazón y una pasión sincera por los intereses del pueblo. Hoy, les pedimos la misma indulgencia, pues es con ellos con los que tenemos que tratar. Ahora, que el aparato del vivaque ya no entristece nuestros bulevares, ahora que la tempestad parlamentaria de la investigación se ha descargado de todo lo que tenía de tormentoso, podemos no seguir callando las verdades que han dejado de ser peligrosas, y dirigir a los buenos ciudadanos una página más emocionada que de costumbre, sin temor a que los malvados la recojan y sirva para cargar los fusiles de las barricadas. Se ha dicho a la gente de bien que había salvado Francia, y nosotros no pensamos que se les haya halagado pues, en nuestra opinión, la gente de bien es...

Leer más